
Artesanías
Cerca de un millón de colombianos viven de forma directa o indirecta del sector de la artesanía, particularmente dinámico en el país. Este sector, que contribuye notablemente a la economía nacional, cuenta con unos 350.000 artesanos, de los cuales aproximadamente el 60% procede de zonas rurales y de comunidades indígenas, y el 65% son mujeres.
El arte precolombino, milenario, era particularmente rico. Las figuras construidas en oro y las piezas de joyería fueron bastante codiciadas por los colonizadores españoles, que en algunos casos desataron auténticas masacres con el fin de poseerlas (más por los materiales preciosos usados en ellas que por su valor artístico).
Muchas de esas piezas fueron llevadas a España, donde fueron destruidas para usar el oro y otras piedras preciosas en otros objetos. Las excavaciones arqueológicas han develado muchos de estos objetos, que aún hoy en día son una pequeña ventana hacia la opulencia artística del pasado de este pueblo.
Las artesanías producidas por los grupos étnicos son igualmente ricas y bastante apreciadas, tanto por los locales como por los turistas. El pueblo guajiro fabrica bolsas, cinturones y redes tejidas manualmente. Los paeces, por su parte, son conocidos por la manufactura de sus típicos chales de lana. También el barro ha sido muy utilizado para crear artesanías como vasijas, ollas entre otras. Es considerado como un símbolo del trabajo y esfuerzo de todos los colombianos, que trabajan que se esmeran por conseguir un mejor país.
Artes plásticas
”San José y el Niño”, de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, considerado por muchos colombianos como su mejor pintor de la época colonial.
En la época colonial, la pintura colombiana estaba marcada por los trabajos de los tres Figueroa, auténticos pioneros de este arte: Baltasar de Figueroa, el viejo; Gaspar de Figueroa, su hijo y Baltasar de Figueroa, el joven. Gaspar fue el maestro de artistas de relevancia, entre quienes se encuentra notablemente Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. José María Espinosa Prieto, pintor, grabador y miniaturista, también es destacado por sus retratos, paisajes y caricaturas. A Epifanio Garay también se hace gran referencia, sobre todo como retratista, a pesar de que gran parte de su obra se desarrolló en Panamá.
Después de la independencia de España, en 1819, el arte colombiano tiene poca representatividad y todavía es muy dependiente de lo figurativo. Hay quien explica este atraso en la evolución de los estilos artísticos colombianos por medio de la propia geografía montañosa del país, que no permitía un contacto y un diálogo continuados entre las diversas tendencias creativas que ahí se desarrollaban.
En la décadas de 1920 a 1940, Marco Tobón Mejía, José Horacio Betancur, Pedro Nel Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo , Santiago Martinez Delgado y Alipio Jaramillo consiguen crear algún dinamismo con la elaboración de murales, influenciados, en el estilo, por el arte mejicano, aunque con características neoclásicas y del Art Nouveau. En el inicio de la década de 1940, debido a un creciente desinterés internacional por el arte colombiano, comienzan a aparecer obras que no habían sido ensayados allí, como el post-impresionismo y el estilo académico francés. El paisajista Ricardo Gómez Campuzano es un ejemplo de esto (Calle de Cartagena de Indias).
Muchos historiadores de arte consideran, entretanto, que el arte colombiano sólo comenzó a tener un carácter propio a partir de mediados del siglo XX, al recrear, bajo un nuevo punto de vista, los elementos culturales y artísticos tradicionales, integrando los conceptos desarrollados por el arte del siglo XX. Igancio Gomez Jaramillo, cuya obra puede ser considerada “modernista”, presentó, por ejemplo en su Retrato de los hermanos Greiff, lo que el arte colombiano podía unir a las nuevas técnicas con respecto a la cultura y los temas típicamente colombianos. Carlos Correa, en su obra paradigmática, “Naturaleza muerta en silencio”, combina la abstracción geométrica y el cubismo, inaugurando un estilo todavía recurrente a la actualidad. Pedro Nel Gómez, que se destacó en el dibujo, la acuarela, el fresco, la pintura al óleo y la escultura en madera, piedra y bronce, demuestra, por ejemplo en “Autorretrato con sombrero” (1941), su familiaridad con las obras de Gauguin y Van Gogh, revelando también la influencia de otros autores como Cézanne en su “Autorretrato” de 1949 o José Clemente Orozco, en su serie sobre las Barequeras (mujeres que se dedicaban a la prospección de oro). Alejandro Obregón, considerado por muchos como el "padre del arte colombiana" (debido a su originalidad, inauguradora de un arte considerado colombiano de raíz), debido a sus pinturas de paisajes nacionales caracterizados por pinceladas violentas y por el uso simbólico y expresionista de animales (especialmente aves, como el cóndor), ha sido largamente aclamado por críticos y por el público en general, y fue, sin duda, el artista más influyente de este período. Son notorias las influencias de Picasso y de Graham Sutherland. En la actualidad, es de renombre internacional el aporte a la pintura que hacen artistas como Fernando Botero y Omar Rayo.
Cine
El interés por la producción cinematográfica se tardó en llegar a Colombia. En cuanto a que otros países daban los primeros pasos en este arte, los colombianos estaban envueltos en la Guerra de los Mil Días. Vicente y Francisco Di Doménico, de origen italiano, fueron los pioneros en lo que respecta a la producción de filmes. El 8 de diciembre de 1912 se inagura la primer gran sala de cine de Colombia: el Salón Olympia, con capacidad para tres mil personas.
Los directores más destacados de la cinematografía colombiana son Sergio Cabrera, Felipe Aljure, Luis Ospina, Víctor Gaviria y Carlos Mayolo. Dentro de las propuestas más recientes encontramos a Andy Baíz y Juan Felipe Arango, director de Al final del espectro, cinta de suspensos cuyo remake será protagonizado por la actriz australiana Nicole Kidman. En una línea comercial más alejada de lo artístico se situa el trabajo de Dago García y Rodrigo Triana.
Fotografía
Colombia ha tenido destacados maestros de la fotografía en el plano internacional como el maestro Leo Matiz Espinoza cuyos trabajos fueron ampliamente reconocidos en México, Estados Unidos (trabajó para The New York Times), en Italia y en Venezuela. Su fotografía, "Pavo real del mar", está considerada una de las más importantes fotografías del país. Otros maestros de la fotografía colombiana son Ervin Kraus, Melitón Rodríguez, Saul Ordúz, Miguel Ángel Rojas, Abdú Eljaiek, Gabriel Carvajal y Sady González, quienes son los clásicos de la fotografía en Colombia y cuyas obras registran la historia del país desde mediados del siglo XIX o aportaron su talento a otras naciones.
Literatura
Gabriel García Márquez, ganador del Premio Nobel de Literatura 1982, es colombiano. Entre los libros que escribió, de calidad reconocida en todo el mundo, Cien años de soledad continúa siendo un "best seller" y es ampliamente considerado la cumbre del llamado “realismo mágico” – corriente literaria que no se limita, sin embargo, a Colombia sino en general a América Latina. Otros autores de importancia son Jorge Isaacs, autor de María,Gonzalo Arango, fundador del Nadaísmo, Álvaro Mutis, ganador del Premio Cervantes, Fernando Vallejo, crítico constante de la doble moral típica de los antioqueños y ganador del premio Rómulo Gallegos, José Asunción Silva, precursor del romanticismo latinoamericano, Raúl Gómez Jattin, Efraím Medina, Andrés Caicedo, las poetas Piedad Bonnet y María Mercedes Carranza, Aurelio Arturo, el novelista Germán Espinosa y el fallecido Rafael Chaparro Madiedo. Las más importantes revistas literarias son El Malpensante, Arcadia, Número y Puesto de Combate.
Música
La música tradicional colombiana se deriva de una mezcla de influencias africanas, europeas (especialmente españolas), de las formas musicales modernas de América y del Caríbe, así como de Trinidad y Tobago, Cuba y Jamaica. Frecuentemente se refiere a la cumbia como la música nacional.
La cumbia resulta también de una mezcla de influencias españolas y africanas (debido al transporte de esclavos para las plantaciones de café y la minería). En el siglo XIX, la abolición de la esclavitud aumentó la influencia mutua entre los diversos grupos étnicos. Fue la época de oro del bambuco, el vallenato y del porro. Cuando el vals se volvió popular, en el mismo siglo, los colombianos rápidamente inventaron su variante: el pasillo.
En el campo de la llamada música clásica, nos podemos referir, por ejemplo a Luis A. Calvo, a Luís Antonio Escobar o a Guillermo Uribe Holguín. Desde la década del 80 ha tomado gran fuerza el rock como música nacional. El Festival Rock al parque, que se realiza cada octubre en Bogotá es considerado el más importante de América Latina. Un ejemplo del "boom" del género "Pop latino" en Colombia son artistas de renombre internacional como Juan Esteban Aristizabal (Juanes) o la cantaautora Shakira, una de las cantantes con más éxito internacional en la historia de la música latina.